
Este colosal edificio y sus alrededores han sido visitados, venerados y descritos ampliamente por ilustres personalidades a lo largo de los siglos.
> 450. aniversario de la muerte de San Ignacio de Loyola
Pasear por los aledaños de Loiola, adentrarse en sus jardines botánicos y/o maravillarse ante la mole caliza del Izarraitz forma parte del protocolo de cualquier visitante de Loiola.
Junto con la ermita de la Antigua en Zumarraga, conocida como la catedral de las ermitas, y el Santuario de Arantzazu en Oñati constituye la Ruta de los Tres Templos.
Un recorrido que permite disfrutar de la arquitectura religiosa y conocer comarcas de gran belleza natural.
La Basílica de Loiola, obra del insigne arquitecto italiano Carlo Fontana, discípulo de Bernini, es el monumento más conocido de nuestro pueblo y una de las más singulares construcciones barrocas del mundo entero.
Data del siglo XVII y fue realizada por los vascos Martín de Zaldua, Sebastiáan de Lecuna e Ignacio Ibero.
La construcción de la Basílica se extendió a lo largo de dos siglos.
La Casa-Torre de los Loiola, donde nació San Ignacio en 1491, se conserva rodeada por las paredes exteriores del Santuario, al lado de la Basílica.
Lugar de nacimiento del Beato Hermano Garate. Actualmente es un pequeño museo etnográfico.
Es el más moderno de los edificios entorno al Santuario. Es un monasterio de la década de 1940.
Fue construida en 1713. Hasta hace poco convento de las Hermanas de Cristo Rey.
Desde su apertura al público en 1997, la Biblioteca del Santuario de Loiola se ha convertido en otro de los importantes atractivos del complejo religioso-monumental.